La tesis principal compartida por los diversos existencialismos del siglo XX es esta: la existencia precede a la esencia. Tal es la forma que toma en él la idea de que hay que partir de la subjetividad. Luego distingue entre un existencialismo cristiano y un existencialismo ateo (el suyo). Este existencialismo ateo arranca de la experiencia nihilista ("Dios ha muerto"). Pero si Dios no existe hay al menos un ser en el que la existencia precede a la esencia, un ser que existe antes de poder ser definido por ningún concepto: ese ser el hombre, la realidad humana. No hay naturaleza humana, en abstracto, porque no hay Dios para concebirla. Sólo hay "condición humana". El hombre es, existe. Y sólo es lo que él se hace. El hombre es un proyecto hacia el futuro: conciencia de proyección hacia el futuro. El hombre será lo que haya proyectado ser (no lo que quiera ser, porque su proyecto no depende sólo de la voluntad individual); de él depende la responsabilidad total de su existencia.domingo, 26 de junio de 2011
El Existencialismo Ateo...
La tesis principal compartida por los diversos existencialismos del siglo XX es esta: la existencia precede a la esencia. Tal es la forma que toma en él la idea de que hay que partir de la subjetividad. Luego distingue entre un existencialismo cristiano y un existencialismo ateo (el suyo). Este existencialismo ateo arranca de la experiencia nihilista ("Dios ha muerto"). Pero si Dios no existe hay al menos un ser en el que la existencia precede a la esencia, un ser que existe antes de poder ser definido por ningún concepto: ese ser el hombre, la realidad humana. No hay naturaleza humana, en abstracto, porque no hay Dios para concebirla. Sólo hay "condición humana". El hombre es, existe. Y sólo es lo que él se hace. El hombre es un proyecto hacia el futuro: conciencia de proyección hacia el futuro. El hombre será lo que haya proyectado ser (no lo que quiera ser, porque su proyecto no depende sólo de la voluntad individual); de él depende la responsabilidad total de su existencia.Perder el sentido de la vida es insoportable...
Durante varios veranos, en los años cincuenta, serví como pastor y predicador en la Iglesia Americana en París.
Un día, tras el oficio, se acercó a mí un hombre. Destacaba entre la gente por su forma de vestir. Andaba ligeramente encorvado, su cara era pálida y tenía unos expresivos ojos tristes, aunque la sonrisa que lucía era atractiva y encantadora:
Un día, tras el oficio, se acercó a mí un hombre. Destacaba entre la gente por su forma de vestir. Andaba ligeramente encorvado, su cara era pálida y tenía unos expresivos ojos tristes, aunque la sonrisa que lucía era atractiva y encantadora:«Monsieur reverendo, gracias, gracias por el oficio. Soy Albert Camus. ¿Querría comer conmigo mañana?»
Al día siguiente, después de comer, apretó sus manos sobre la mesa y se puso serio de pronto:
«Fui a la Iglesia Americana porque estoy buscando algo que no tengo, algo que no estoy seguro siquiera de poder definir. Mientras que siempre confié en el universo y en la Humanidad en abstracto, la experiencia hizo que, en la práctica, empezara a perder la fe en su sentido. Soy un hombre desilusionado y exhausto, he perdido la fe, he perdido la esperanza. Perder la propia vida es sólo una nimiedad, pero perder el sentido de la vida es insoportable».
Una Especie De Guia...
A continuación, a modo de ayuda o consejos para llevar una vida más sana y positiva, expondremos ciertas palabras que son muy útiles y que ayudan a reflexionar en cuanto a la propia construcción de una fuerte y prospera existencia.En primer lugar nos gustaría mencionar una frase creada por el pensador y filósofo alemán Friedrich Nietzsche, la cual consiste en: “Quien tiene un porqué para vivir, encontrará casi siempre un cómo”. Según una interpretación propia, esta frase hace referencia directamente a lo que implica perseguir los sueños y metas, el camino que se recorra para llegar a éstas no es de relevancia o pasa a segundo plano, por así decirlo.
sábado, 25 de junio de 2011
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